Estructura del balance: pasivo y patrimonio contable
Datos trimestrales
Basado en los informes: 10-Q (Fecha del informe: 2025-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2025-03-31), 10-K (Fecha del informe: 2024-12-31), 10-Q (Fecha del informe: 2024-09-30), 10-Q (Fecha del informe: 2024-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2024-03-31), 10-K (Fecha del informe: 2023-12-31), 10-Q (Fecha del informe: 2023-09-30), 10-Q (Fecha del informe: 2023-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2023-03-31), 10-K (Fecha del informe: 2022-12-31), 10-Q (Fecha del informe: 2022-09-30), 10-Q (Fecha del informe: 2022-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2022-03-31), 10-K (Fecha del informe: 2021-12-31), 10-Q (Fecha del informe: 2021-09-30), 10-Q (Fecha del informe: 2021-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2021-03-31), 10-K (Fecha del informe: 2020-12-31), 10-Q (Fecha del informe: 2020-09-30), 10-Q (Fecha del informe: 2020-06-30), 10-Q (Fecha del informe: 2020-03-31).
- Los artículos relacionados con la estructura de la deuda indican una tendencia variable en la composición del pasivo.
- El porcentaje de empréstitos a corto plazo respecto del pasivo total y patrimonio neto presenta un incremento notable en el último período, alcanzando un 4.05%, comparado con niveles cercanos a cero en los períodos anteriores. Esto sugiere una mayor utilización de financiamiento a corto plazo en el período final analizado.
- Por otro lado, la participación de la parte corriente de la deuda a largo plazo y obligaciones de arrendamiento financiero muestra fluctuaciones, con una tendencia general hacia el aumento desde niveles por debajo del 4% en 2020 hasta un pico de más del 8% en los últimos períodos, alcanzando un 8.87% en marzo de 2025. Esto puede indicar un incremento en la deuda de largo plazo con componentes de corto plazo vinculados.
- El componente de cuentas por pagar y pasivos devengados muestra una tendencia sostenida al alza.
- Su porcentaje respecto del pasivo total y patrimonio neto crece de aproximadamente 13.94% en marzo de 2020 a más del 23.51% en marzo de 2025, lo que evidencia un aumento en las obligaciones comerciales y pasivos acumulados, y puede reflejar una estrategia de financiamiento mediante el incremento de pasivos a corto plazo.
- El pasivo corriente, en tanto, mantiene una proporción elevada y en crecimiento respecto del total, alcanzando un 28.99% en el último período, claramente superior al 18-19% registrado en los primeros años del análisis.
- Esto evidencia una mayor concentración en obligaciones a corto plazo, reflejando posibles presiones de liquidez o una estrategia de financiamiento que favorece el pasivo corriente.
- Los pasivos a largo plazo, excluyendo la parte corriente, experimentan una disminución relativa en 2020, estabilizándose en torno al 42-44%, pero en los últimos períodos se aprecian algunos incrementos pasados por niveles cercanos a 47%, que sugieren cierta volatilidad en la estructura de deuda a largo plazo.
- El porcentaje del pasivo total respecto del total de pasivos y patrimonio neto muestra una tendencia al aumento, llegando a un 100.1% en marzo de 2025, indicando que el pasivo total domina la estructura financiera en ese período.
- En términos de patrimonio, se observa una disminución en la participación de las acciones ordinarias (aunque mínima y relativamente constante en porcentaje), mientras que la cifra de acciones en tesorería mantiene una tendencia a la baja, reflejando posibles compras de acciones para su amortización o reducción del capital en circulación.
- El capital desembolsado adicional muestra una tendencia alcista a lo largo del período, alcanzando aproximadamente un 16% en 2024-2025, lo cual puede indicar aportes adicionales de los accionistas o emisión de nuevas acciones.
- Las utilidades retenidas presentan una tendencia negativa significativa en los últimos años, pasando de valores positivas en 2020 a un déficit del -8.39% en marzo de 2025.
- Esto puede reflejar acumulaciones de pérdidas o distribuciones de dividendos que superan las utilidades generadas, afectando la estructura de patrimonio y la solvencia de la entidad.
- La suma del patrimonio neto total, en términos porcentuales respecto del pasivo y patrimonio, muestra una disminución constante, pasando de valores positivos en 2020 a un signo negativo, indicando que en los últimos períodos el pasivo total domina la estructura financiera.
- Este comportamiento puede estar asociado a una mayor apalancamiento y posible deterioro en la solvencia patrimonial, dado que el patrimonio neto se vuelve negativo hacia finales del período.
- El análisis de los componentes de otros pasivos a largo plazo revela una tendencia estable, con porcentajes en torno al 23% en los últimos períodos, lo que refleja una participación constante de obligaciones a largo plazo distintas de la deuda principales y pasivos financieros directos.
- En conjunto, la estructura del pasivo evidencia un incremento acentuado en el pasivo total y en la proporción de obligaciones a corto plazo respecto del patrimonio, acompañado por un deterioro progresivo en el patrimonio neto, que en los períodos más recientes alcanza cifras negativas.