La estructura de financiamiento muestra una distribución equilibrada y estable entre el pasivo total y el patrimonio neto, manteniendo una proporción cercana al 47% y 53% respectivamente a lo largo del periodo analizado.
Pasivos Corrientes
Se observa una fluctuación en el pasivo corriente, que inició en un 8.58% y alcanzó un máximo del 14.76% en septiembre de 2022. Posteriormente, se estabilizó en un rango entre el 9% y el 11%, finalizando en el 10.26% en marzo de 2026.
Pasivos No Corrientes
Los pasivos no corrientes presentaron una tendencia decreciente inicial, pasando del 39.85% al 33.38% en junio de 2022. A partir de ese punto, se recuperaron y se mantuvieron constantes alrededor del 37% hacia el cierre del periodo.
Dentro de los componentes del pasivo, destaca una reducción sostenida de la deuda a largo plazo, la cual descendió del 23.11% al 18.14%. De manera inversa, los impuestos diferidos sobre la renta muestran un crecimiento lineal y constante, incrementándose desde el 5.95% hasta alcanzar el 10.09%.
Utilidades Retenidas
Se identifica un crecimiento significativo en las utilidades retenidas, que ascendieron desde el 42.55% hasta un pico del 65.63% en junio de 2024, para luego estabilizarse en torno al 57.05% en marzo de 2026.
Autocartera
La cuenta de autocartera muestra una tendencia hacia valores más negativos, intensificándose desde el -56.96% hasta un máximo de -71.55% en junio de 2024, lo que indica una política activa de recompra de acciones.
El patrimonio neto se ha mantenido resiliente, oscilando entre el 50.08% y el 53.58%, impulsado principalmente por la acumulación de utilidades, a pesar del impacto reductor de las recompras de acciones y las pérdidas integrales acumuladas, que se mantuvieron en un rango negativo entre el -4.81% y el -6.59%.