Estructura del balance: pasivo y patrimonio contable
Basado en los informes: 10-K (Fecha del informe: 2024-12-31), 10-K (Fecha del informe: 2023-12-31), 10-K (Fecha del informe: 2022-12-31), 10-K (Fecha del informe: 2021-12-31), 10-K (Fecha del informe: 2020-12-31).
- Identificación de tendencias en la estructura del pasivo y patrimonio
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Se observa una disminución sostenida en la proporción del pasivo total y del patrimonio neto que corresponde a los pasivos totales, pasando del 54.49% en 2020 al 39.64% en 2024. Esto indica una tendencia de reducción en la dependencia de financiamiento externo en relación con el patrimonio, lo cual refleja una posible estrategia de fortalecimiento de la posición patrimonial de la compañía o una disminución en la emisión de deuda.
Por otro lado, el patrimonio neto total ha mostrado un incremento continuo, alcanzando el 60.31% en 2024 desde el 44.25% en 2020. La participación del capital contable y especialmente de las utilidades retenidas se ha incrementado como porcentaje del pasivo y patrimonio total, lo que denota una acumulación de resultados positivos y una mayor solidez financiera.
- Evolución en el capital y pasivos no corrientes
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El capital desembolsado adicional ha disminuido significativamente desde el 52.27% en 2020 hasta el 31.43% en 2024, lo cual puede reflejar una menor emisión o participación adicional de capital en los últimos años.
La participación de los pasivos a largo plazo en relación con el pasivo total ha aumentado, pasando del 27.17% en 2020 al 16.03% en 2024, aunque en porcentaje absoluto del total de pasivos en realidad disminuye. No obstante, los otros pasivos no corrientes y a largo plazo han mostrado una tendencia de incremento en su participación relativa, sugiriendo una mayor orientación hacia financiamiento a largo plazo y menor dependencia de pasivos a corto plazo.
- Dinámica de los pasivos corrientes y de corto plazo
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El pasivo corriente como porcentaje respecto al total ha fluctuado, alcanzando un pico en 2021 con 31.72%, y disminuyendo a 23.61% en 2024. Esta reducción puede indicar una mejor gestión de los pasivos a corto plazo o una reestructuración del calendario de vencimientos hacia mayor participación de financiamiento a largo plazo.
La parte corriente de la deuda y los arrendamientos financieros ha disminuido notablemente, en tanto que la deuda y arrendamientos financieros netos de la parte corriente ha mostrado una caída significativa en 2021, pero se recupera en 2024 con un 4.72%. Esto puede reflejar una salida de deuda a corto plazo y una mayor utilización de financiamiento estructurado a largo plazo.
- Participación del patrimonio y resultados acumulados
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La participación del patrimonio neto total en relación con el pasivo y patrimonio total ha aumentado de 44.25% en 2020 a 60.31% en 2024, con un incremento paralelo en las utilidades retenidas y en el capital contable, indicando una tendencia hacia una mayor capitalización y una reducción del riesgo financiero.
El otro resultado integral acumulado ha fluctuado, presentando pérdidas en 2022 y 2023, pero mostrando una tendencia a la recuperación en 2024. La baja participación de las participaciones minoritarias y de las acciones preferentes indica una estructura de capital sencilla y concentrada.
- Otros aspectos relevantes
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Las cuentas a pagar han aumentado en porcentaje, alcanzando el 18.53% en 2022, pero posteriormente decrecen en 2024, reforzando la tendencia de disminución en el uso de financiamiento a corto plazo. Los depósitos de clientes muestran una reducción significativa en relación a pasivos, reforzando la menor dependencia de financiamiento externo a corto plazo.
La reserva de garantía acumulada y las reservas de devolución de ventas han aumentado en participación relativa, sugiriendo una mayor provisión para obligaciones futuras o garantías, lo que puede indicar un enfoque conservador en la gestión de riesgos y pasivos relacionados.