El análisis de los datos revela tendencias significativas en la estructura de pasivos y patrimonio de la entidad a lo largo del período examinado.
Pasivo Total y Déficit
El pasivo total y déficit muestra una relativa estabilidad, fluctuando alrededor del 100% del total a lo largo de todo el período. Se observa un ligero incremento en los primeros trimestres de 2022, seguido de una estabilización y un leve aumento hacia el final del período analizado.
Deuda a Largo Plazo
La deuda a largo plazo, excluyendo la parte corriente, representa una porción considerable del pasivo total, manteniéndose consistentemente por encima del 38% y alcanzando picos superiores al 52%. Se aprecia una tendencia a la baja en los últimos trimestres del período, aunque con fluctuaciones.
Pasivos a Largo Plazo
Los pasivos a largo plazo en su conjunto constituyen la mayor parte del pasivo total, superando el 89% en la mayoría de los períodos. Se observa una ligera disminución en los últimos trimestres, posiblemente relacionada con la reducción de la deuda a largo plazo.
Pasivo Corriente
El pasivo corriente presenta variabilidad, oscilando entre el 25% y el 35% del pasivo total. Se identifica un aumento notable en los trimestres de 2022, seguido de una disminución en 2023 y un nuevo incremento en 2024 y 2025.
Cuentas a Pagar
Las cuentas a pagar muestran una tendencia general al alza, pasando de aproximadamente el 3.9% del pasivo total a más del 6% en los últimos trimestres. Esto sugiere un posible aumento en las obligaciones a corto plazo con proveedores.
Pasivo de la Tarjeta de Valor Almacenado
El pasivo relacionado con tarjetas de valor almacenado y los ingresos diferidos presenta fluctuaciones significativas, variando entre el 5% y el 7.5%. Se observa un pico en los trimestres de 2022, lo que podría indicar una mayor utilización de tarjetas de regalo o un cambio en las políticas de reconocimiento de ingresos.
Ingresos Diferidos
Los ingresos diferidos muestran una tendencia decreciente a lo largo del período, pasando de aproximadamente el 24% a alrededor del 18%. Esto podría indicar un cambio en la forma en que se reconocen los ingresos o una disminución en las obligaciones de ingresos diferidos.
Déficit de Accionistas
El déficit de accionistas se mantiene consistentemente negativo, representando una porción significativa del pasivo total y déficit (entre el 22% y el 31%). Se observa una ligera mejora en los últimos trimestres, con una reducción en la magnitud del déficit.
Deuda a Corto Plazo
La deuda a corto plazo presenta fluctuaciones considerables, con un aumento significativo en los primeros trimestres de 2020 y una posterior disminución. En los últimos trimestres, se observa un ligero incremento, aunque su porcentaje del pasivo total sigue siendo relativamente bajo.
En resumen, la estructura de pasivos de la entidad se caracteriza por una predominancia de pasivos a largo plazo, con una tendencia al alza en las cuentas a pagar y fluctuaciones en el pasivo corriente y el pasivo relacionado con tarjetas de valor almacenado. El déficit de accionistas se mantiene negativo, pero muestra una ligera mejora en los últimos trimestres.