Balance general: pasivo y capital contable
El balance general proporciona a los acreedores, inversores y analistas información sobre los recursos (activos) de la empresa y sus fuentes de capital (su patrimonio y pasivos). Normalmente, también proporciona información sobre la capacidad de ganancias futuras de los activos de una empresa, así como una indicación de los flujos de efectivo que pueden provenir de cuentas por cobrar e inventarios.
Los pasivos representan las obligaciones de una empresa derivadas de acontecimientos pasados, cuya liquidación se espera que dé lugar a una salida de beneficios económicos de la entidad.
Basado en los informes: 10-K (Fecha del informe: 2025-01-26), 10-K (Fecha del informe: 2024-01-28), 10-K (Fecha del informe: 2023-01-29), 10-K (Fecha del informe: 2022-01-30), 10-K (Fecha del informe: 2021-01-31), 10-K (Fecha del informe: 2020-01-26).
El análisis de los datos financieros presenta varias tendencias y patrones relevantes a lo largo del período considerado.
- Pasivos a corto plazo y pasivo total
- Se observa un incremento sustancial en los pasivos a corto plazo, pasando de 1,784 millones de dólares en 2020 a 18,047 millones en 2025, reflejando un crecimiento acelerado en las obligaciones corrientes de la compañía. Esto se refleja también en el pasivo total, que crece de 5,111 millones en 2020 a 32,274 millones en 2025, indicando una expansión significativa de las deudas y obligaciones de corto y largo plazo.
- Deuda a corto y largo plazo
- La deuda a largo plazo muestra un aumento notable en 2021, alcanzando un pico de 10,946 millones de dólares. Posteriormente, en 2023, se reduce a 9,703 millones y se mantiene relativamente estable, con ligeras variaciones. La deuda a corto plazo, en cambio, aparece en 2021 en 999 millones y permanece relativamente estable en 2023 y 2024, con un leve incremento, lo cual puede indicar una estrategia de gestión del pasivo creciente en el corto plazo.
- Pasivos devengados y otros pasivos corrientes
- El incremento en estos pasivos es notable, pasando de 1,097 millones en 2020 a 11,737 millones en 2025, siendo uno de los componentes que más contribuyen al aumento del pasivo total. Este patrón refleja una acumulación significativa de obligaciones pendientes de reconocimiento o pago.
- Ingresos diferidos y pasivos por impuestos
- Los ingresos diferidos aumentan consistentemente, especialmente a partir de 2021, alcanzando 837 millones en 2025. De manera similar, los impuestos a pagar muestran incrementos constantes, llegando a 881 millones en 2025, indicando posibles cambios en la normativa fiscal o en la estrategia de reconocimiento de ingresos y obligaciones fiscales.
- Pasivos por arrendamiento y otros pasivos a largo plazo
- Se registra un crecimiento sostenido en los pasivos por arrendamiento, tanto a corto como a largo plazo, lo que reflejaría una expansión en el uso de arrendamientos operativos y compromisos asociados. Los otros pasivos a largo plazo también muestran una tendencia ascendente, pasando de 775 millones en 2020 a 4,245 millones en 2025.
- Patrimonio neto y utilidades retenidas
- El patrimonio neto crece considerablemente de 12,204 millones en 2020 a 79,327 millones en 2025, con la mayor parte de ese incremento en las utilidades retenidas, que reflejan la capacidad de la empresa para generar beneficios y reinvertir en su negocio. La utilidad retenida en 2025 asciende a 68,038 millones, evidenciando una política de acumulación de beneficios.
- Capital desembolsado y autocartera
- El capital desembolsado adicional se incrementa de manera significativa en 2021 y 2022, alcanzando un máximo de 13,132 millones en 2024, para posteriormente disminuir en 2025. La autocartera presenta un monto negativo que indica la recompra de acciones, siendo más elevada en 2021 y 2022.
En conjunto, los datos reflejan una tendencia de crecimiento acelerado en los pasivos y en el patrimonio, acompañada de una expansión en los instrumentos de deuda y obligaciones corrientes y a largo plazo. La estabilidad relativa en la deuda a largo plazo en los últimos años, junto con el aumento en las utilidades retenidas, sugiere una gestión consciente del financiamiento y la acumulación de beneficios como respaldo para el crecimiento futuro. La significativa acumulación en pasivos operativos y devengados indica una mayor actividad y volumen en las operaciones, acompañada de un incremento en obligaciones fiscales y de ingresos diferidos que podrían reflejar cambios en las políticas de gestión financiera y fiscal de la empresa.