Se observa una tendencia al alza en la proporción de los pasivos corrientes sobre la estructura total de financiamiento, pasando del 11,21% en marzo de 2021 al 16,72% en marzo de 2026. Este incremento se encuentra impulsado principalmente por el aumento de la deuda con vencimiento en el plazo de un año, la cual se elevó del 2,55% al 6,76% en el periodo analizado.
Estructura de pasivos a largo plazo
Existe una reducción sostenida en la deuda a largo plazo, excluyendo los vencimientos corrientes, que descendió del 43,32% en marzo de 2021 al 34,51% en marzo de 2026. Esta contracción contribuyó a que los pasivos a largo plazo totales disminuyeran del 67,76% al 58,24%.
Gestión del pasivo total
El pasivo total presentó una trayectoria descendente general, situándose en el 78,97% al inicio del periodo y cerrando en el 74,96% en marzo de 2026, lo que indica una ligera reducción en la dependencia del financiamiento externo relativo.
Evolución del patrimonio neto
El patrimonio neto total mostró un crecimiento gradual, incrementándose del 21,03% en marzo de 2021 al 25,04% en marzo de 2026, alcanzando un pico del 27,39% en junio de 2025. Este avance se atribuye mayormente al incremento de las utilidades retenidas, que pasaron del 18,26% al 23,17%.
Otros componentes financieros
Los impuestos diferidos sobre la renta se mantuvieron estables con una ligera tendencia al alza, oscilando entre el 10,63% y el 12,26%. Por su parte, las obligaciones de beneficios para empleados experimentaron un descenso constante, reduciéndose del 5,28% al 2,88%.
El análisis refleja un desplazamiento de la estructura de deuda desde el largo plazo hacia el corto plazo, acompañado de un fortalecimiento del patrimonio neto mediante la acumulación de utilidades retenidas.